Esta excursión al Parque Nacional Acadia desde Bar Harbor los llevará a lugares tan impresionantes como Thunder Hole, el Manantial Sieur de Monts, Otter Cliff o el estanque Jordan.
Visitar el Parque Nacional Acadia
El Parque Nacional Acadia es uno de los enclaves naturales más espectaculares de Estados Unidos. Situado en pleno corazón del estado de Maine, esta reserva de playas, acantilados y frondosos bosques es una visita obligada desde Bar Harbor. ¿Quieren conocerlo? A la hora indicada pasaremos a recogerlos por su hotel y comenzaremos esta fascinante experiencia.
La excursión, que se realiza en grupos reducidos de un máximo de 7 personas, les hará evadirse del ajetreo de la ciudad para adentrarse en la belleza salvaje del Parque Nacional Acadia, un lugar que conquista a todos los que pisan sus senderos.
Al llegar, comenzaremos a caminar por este parque costero para buscar los mejores miradores, así como los grandes atractivos de Acadia. La primera parada la realizaremos en el Manantial Sieur de Monts, la parte más tranquila del parque. Allí encontraremos numerosos senderos forestales y jardines que les transmitirán una sensación de tranquilidad y paz absoluta. Aquí veremos el Museo Abbe, perfecto para conocer tanto la historia indígena de la zona como las peculiaridades de su flora y fauna.
Después, nos dirigiremos a Thunder Hole, uno de los principales atractivos del Parque Nacional Acadia. Veremos cómo las aguas del océano Atlántico rompen en esta estrecha ensenada, creando un rugido de lo más impactante. No obstante, en días tranquilos, el agua es una suave espuma que deja una estampa de lo más agradable. ¡Cualquier momento es bueno para ver Thunder Hole!
Seguiremos la excursión visitando Otter Cliff, un conjunto de acantilados de granito que se elevan 30 metros sobre el nivel del mar en la carretera Park Loop. ¿Se imaginan las vistas de los bosques que tendrán desde aquí? Lleven su cámara a mano, la panorámica del océano y de las copas de los árboles son increíbles.
Cerca de aquí encontraremos el estanque Jordan, un lago de origen glaciar cuyas aguas cristalinas harán que se convierta en su rincón favorito de todo el Parque Nacional Acadia. A orillas de esta laguna realizaremos una parada para comer el típico rollo de langosta.
Con las pilas cargadas, regresaremos al punto de partida y los dejaremos en su hotel tras un total de cuatro horas de excursión.